Crianza

Crianza en Barrica de Licores

Existen diferentes formas de clasificación de los tipos de barricas usadas en bebidas, aunque nosotros las estructuraremos en función de su tamaño, de su material, de su tostado y del líquido que han contenido previamente.

Todas estas aportan una variación importante en el resultado final del producto, tanto en vinos, como en bebidas espirituosas. En esta última es en la que nos centraremos, sin dejar de lado los vinos, ya que muchas de las barricas usadas en vinos luego se rehúsan para la terminación de licores.

Pero cada licor necesita su diferente tipo de barrica por eso aquí te contamos de algunos de ellos:

Whisky: La barrica es uno de los elementos preponderantes en la elaboración del whisky y es indivisible a la esencia misma de nuestro destilado. Sin añejamiento no hay whisky. 

La elección de los diferentes tipos de barricas para whisky se ha convertido en nuestros días en un gran diferenciador para los productores de whisky de todo el mundo, a pesar de que el uso de las barricas exbourbon (que nos aportan aromas dulces de vainilla, caramelo y miel) y exjerez (que suelen desarrollar aromas de frutos secos, pasas y especias) sigue siendo el más popular.

Ron: La mayoría de los barriles de ron están hechos de madera de roble. El tipo de roble siempre tendrá un efecto en el perfil de sabor del licor, por lo que las destilerías emparejarán cuidadosamente sus mezclas con las barricas ideales.

Las barricas nuevas de roble americano son una opción popular, ya que brindan a los maestros mezcladores autonomía sobre el proceso de aromatización. También es común usar barricas que alguna vez contuvieron otros licores, ya que el roble luego ofrece notas de los sabores anteriores al ron.

Brandy: según el Reglamento de Bebidas Espirituosas, únicamente puede envejecer en barricas de roble.

El envejecimiento permite que se desarrollen de forma natural una serie de reacciones que aportarán unas cualidades organolépticas nuevas en cuanto a color, aroma y sabor. Un envejecimiento prolongado suavizará el paso en boca del Brandy.

La porosidad del roble debe ser pues cuidadosamente elegida ya que hay maderas que dejan pasar mucho oxígeno, mientras que otras lo limitan más. Por lo general, un ejemplo de lo primero sería el roble originario de la región de Limousin, mientras que los robles americanos presentan una menor porosidad, al igual que los de otros bosques franceses, como los de Allier o Nevers.

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Vino: No es nada nuevo decir que el vino criado en barricas de madera de roble es un vino muy equilibrado gracias a la cesión de aromas que ofrece esta madera y al oxígeno que se genera a través de los poros. Cuando estas barricas son nuevas, sus 6 o 7 primeros años, se consiguen los mejores resultados en cuanto a matices para los vinos. Dentro de la madera de roble hay dos maderas destacadas: las de roble francés y las de roble americano.

Además de las barricas de madera de roble francés y americano, hay otros tipos de madera que se utilizan para fabricar barricas por ejemplo las barricas de madera de roble español, húngaro, búlgaro, acacia, cerezo, etc.

Tequila: Parte fundamental y básico del proceso de elaboración de un buen tequila es el añejamiento. Y en esta fase del proceso de su elaboración, las barricas de tequila juegan un papel fundamental para conseguir el color, aroma y gusto de cada variedad de tequila.

Existen diversos tipos de madera empleados en la fabricación de las barricas de tequila en las que se madura el destilado de agave, pero son el roble francés y el roble americano los elementos que dotan de personalidad a los mejores tequilas.