Crianza

Vinos por la edad

Tras la fermentacion, el vino entra en un proceso de reposado. El bodeguero elige en un primer momento si lo deposita en un contenedor de metal o en una barrica, dependiendo del tipo de vino que quiera elaborar. Cuando se opta por barrica, se elige además el tipo de madera (roble ameri cano o francés, habitualmente). En ocasiones, la fermentación y el reposado se realizan en la misma barrica para vinos que se conocen como de crianza sobre lías, una técnica que se utiliza sobre todo en los vinos blancos a los que se quiere dar un ligero toque de madera.

Lo habitual es someter al envejecimiento en barrica a los vinos tintos, ya que la acumulación de antocianos rojos o materia colorante aumenta con el tiempo (aunque superado cierto punto disminuye) y la acumulación de taninos presentes en este vino, que no deja de aumentar en el proceso de envejecimiento, lo permite. Sin embargo, no todos los vinos tintos valen para envejecer ni en barrica ni en botella, y muchos de ellos se deben tomar en el año como vinos jóvenes. Por su parte, se está apostando por crianzas breves de los vinos blancos en madera, frente a otro tipo de envejecimiento de los grandes blancos, especialmente los franceses, que se realiza en botellas.

vino_bodega

También se somete al envejecimiento en botella a ciertos vinos espumosos, mientras que para vinos especiales, como los del Marco de Jerez, se cuenta con el sistema de envejecimiento de criaderas y soleras en botas de 600 litros colocadas en forma piramidal. Las botas más cercanas al suelo contienen vinos más antiguos que las más altas y el proceso consiste en ir moviendo parte del contenido de unas botas a otras según van envejeciendo.

Referencias bibliográficas

Carlos Dotres Pelaz (2016). «Por la Edad» (Pag. 110) Yanet Acosta, «El mundo del Vino», LAROUSSE EDITORIAL, S. L.